Friday, November 25, 2016

Cuba rebaja alimentos y bienes en zona afectada por Matthew

Cuba rebaja alimentos y bienes en zona afectada por Matthew
BY ASSOCIATED PRESS
The Associated Press

LA HABANA
Las autoridades cubanas redujeron el costo de los alimentos y materiales
de construcción en las zonas por donde pasó el huracán Matthew a
comienzos de octubre.

Un reporte del periódico oficial Granma informó el viernes las
disposiciones, que incluyen una rebaja de entre 50% y 80% en productos
de la canasta básica de los cubanos como arroz, azúcar, galletas,
chícharos; así como en elementos de limpieza y materiales de construcción.

Para el caso de los alimentos los descuentos estarán vigentes hasta enero.

También se prorrogó el plazo para el pago de impuestos en las provincias
de Guantánamo y Holguín, en el este de la isla.

El mortífero ciclón azotó el Caribe dejando decenas de muertos, sobre
todo en Haití. En Cuba no causó víctimas pero produjo daños materiales
con el derrumbe de casas, la caída de techos y de infraestructura.
Ciudades como Baracoa quedaron devastadas.

Source: Cuba rebaja alimentos y bienes en zona afectada por Matthew | El
Nuevo Herald -
http://www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/article116968033.html

Thursday, November 24, 2016

La Habana y Hanoi crearán una empresa mixta para la construcción

La Habana y Hanoi crearán una empresa mixta para la construcción
AGENCIAS | La Habana | 24 de Noviembre de 2016 - 01:48 CET.

Los gobiernos de Cuba y Vietnam firmaron el miércoles en La Habana
acuerdos para la creación de una empresa mixta en el sector de la
construcción, la remodelación de hoteles y la obtención de una vacuna
contra la fiebre tifoidea.

Los convenios fueron suscritos al final de una reunión de la Comisión
Intergubernamental cubano-vietnamita para la colaboración económica y
científico-técnica que comenzó la semana pasada tras la visita a la Isla
del presidente del país asiático, Tran Dai Quang, quien acordó con Raúl
Castro reforzar los vínculos bilaterales, reportó EFE.

En un acto presidido por los ministros de Comercio Exterior y la
Inversión Extranjera de Cuba, Rodrigo Malmierca, y de la Construcción de
Vietnam, Pham Hong Ha, se acordó constituir una empresa mixta que
producirá muebles sanitarios, revestimientos y pavimentos cerámicos en
las plantas cubanas de Santa Cruz del Norte y San José de las Lajas, en
la provincia de Mayabeque.

Malmierca dijo que ambas partes tienen el desafío de llevar las
relaciones económicas "al mismo nivel que las políticas", y afirmó que
para ello ya cuentan con una agenda económica bilateral que incluye
proyectos en áreas como la construcción, la salud y el turismo.

El titular cubano de Comercio Exterior indicó que también acordaron
mantener un intercambio "más frecuente" con el fin de "fortalecer" los
vínculos comerciales, según cita la estatal Prensa Latina.

Por esa razón está previsto que Pham Hong Ha regrese a La Habana en el
primer trimestre de 2017, cuando deberán concluir las negociaciones para
firmar un nuevo acuerdo comercial.

En la jornada del miércoles también fue suscrito un protocolo de
intenciones entre el grupo empresarial estatal Islazul S.A. y la
corporación vietnamita Viglacera para cooperar en la remodelación y
mejoramiento de varios complejos hoteleros de la Isla.

Además, en el sector de la salud, el Instituto de Vacunas Finlay y la
compañía DAVAC de la nación asiática acordaron trabajar en conjunto en
la obtención de una vacuna conjugada contra la fiebre tifoidea.

Vietnam es un aliado político y el segundo socio comercial del Gobierno
de Cuba en la región de Asia y Oceanía con un intercambio que en los
últimos años se elevó a 200 millones de dólares como promedio, es su
principal suministrador de arroz y además colabora en el fomento y
desarrollo de programas alimentarios en la Isla.

Source: La Habana y Hanoi crearán una empresa mixta para la construcción
| Diario de Cuba - http://www.diariodecuba.com/cuba/1479948509_26932.html

Wednesday, November 23, 2016

Esperar es la solución

Esperar es la solución
23 noviembre, 2016 11:51 am por Daudy Hermelo Lago

Pinar del Rio, Cuba, Daudy Hermelo, (PD) Todos los cubanos saben que muy
pocos de sus problemas serán solucionados. Sobre ello se le podría
preguntar a Niurys Pérez, una madre sufrida y desesperada por la
situación tan difícil en la que se encuentra, junto a su familia, desde
hace muchos años.

Niurys, su esposo y sus dos hijos, viven en Pinar del Río, sin baño ni
cocina y mucho menos, agua potable.

Viven en un grado extremo de desgracia, pero tienen que adaptarse,
porque a nadie de los que se supone le resuelvan su problema le interesa
mucho el calvario por el que pasan.

Niurys Pérez es la madre de una adolescente de 17 años nombrada Rosmery
Ramos Pérez, que es retrasada mental. La joven ha tenido que ser
sometida a once intervenciones quirúrgicas. No puede caminar, ya que
padece de talipes equinus (conocida como pie zambo). Y está pendiente de
ser sometida a una operación de corazón abierto, con peligro para su vida.

En el año 2012 el caso de esta familia fue presentado ante la Asamblea
Provincial del Poder Popular. Como vivían en un bohío de guano de 8
metros cuadrados, con piso de tierra, como solución temporal, se les
construyó un local de 12 metros cuadrados, con las paredes de
asbesto-cemento sin cocina y sin agua potable.

En aquel entonces el gobierno provincial les prometió que en 6 meses les
construirían una vivienda digna. Han pasado 4 años y la promesa no se ha
cumplido.

La familia continúa habitando en lo que se suponía fuera un lugar
transitorio, con las mismas pésimas condiciones en que fue construido y
que afectan el normal desarrollo de sus hijos adolescentes.

Debido a la necesidad de cuidar a Rosmery, que no puede valerse por sí
misma, su mamá no trabaja. No tiene un familiar con quien poder dejarla
para que la cuiden.

Niurys no recibe ningún tipo de pensión por Seguridad Social. Su esposo
trabaja en el campo, con un salario básico mensual de 250 pesos (10
cuc), lo que no les alcanza para comprar los alimentos y mucho menos las
medicinas que necesita Rosmery.

Esta familia no cuenta ni siquiera con ropa de cama para su hogar y
mucho menos para llevar cuando la joven ingresa en el hospital; lo que
utilizan son pedazos de tela de tapar tabaco en las áreas de cultivo y
en los depósitos.

Niurys ha presentado su caso a todas las instancias, sin recibir una
respuesta, de lo que se desprende que a nadie le interesa las
condiciones en las que vive su familia y en particular su hija
adolescente, con graves trastornos síquicos y de salud, si se tiene en
cuenta su cardiopatía.

A pesar de los numerosos casos como los de esta familia, los medios
oficialistas no se cansan de pregonar que en Cuba impera un régimen de
justicia social.
comuni.red.comunitaria@gmail.com; Daudy Hermelo; Móvil 52486892
*Red Cubana de Comunicadores Comunitarios

Source: Esperar es la solución | Primavera Digital -
http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/esperar-es-la-solucion/

Desmantelan almacén ilegal dedicado a reventa de productos de construcción

Desmantelan almacén ilegal dedicado a reventa de productos de construcción
Posted on 22 noviembre, 2016
Por Daniel Benítez

Un almacén ilegal con miles de pesos cubanos en materiales de
construcción y operado por una mujer fue desmantelado en una vivienda
particular de la provincia de Villa Clara durante un operativo policial.

Según las autoridades, en esa propiedad ubicada en Santa Clara, se
incautaron 600 cintillos, 53 cenefas, puertas de correderas y
latiguillos, todo comprado en las tiendas recaudadoras de divisas y con
destino el mercado negro interno.

La escueta nota del Ministerio del Interior señala que a la infractora,
cuya identidad no se revela, se le impuso una multa de 1,500 pesos
cubanos, la más alta que permite el Decreto Ley 315, firmado por el
gobernante Raúl Castro en 2014 y dedicado a las infracciones personales
de las regulaciones del trabajo por cuenta propia.

Ese central territorio de Cuba parece sitio fértil para las violaciones
entre los trabajadores por cuenta propia.

El semanario provincial Vanguardia publicó que durante los
nueve primeros meses del ańo la Dirección Integral de Supervision (DIS)
multó a unos 9 mil empleados del sector no estatal por distintas
violaciones, como ejercer una actividad para la cual no estaban
autorizados, no contar con la licencia sanitaria o utilizar materias
primas de procedencia ilícita.

En total en ese período se aplicaron más de 33 mil sanciones cuyo monto
ascendieron a más de cinco millones de pesos.

Las empresas estatales tampoco escapan de las violaciones y se
detectaron irregularidades en casi todos los establecimientos dedicados
al expendio de comida o bebida donde se estafaba al cliente ya sea en el
cobro o en el peso de la mercancía, falta de listado de precios,
incumplir normas técnicas para la elaboración del producto o venderlos
sin la calidad requerida.

Source: Desmantelan almacén ilegal dedicado a reventa de productos de
construcción - Cafe Fuerte -
http://cafefuerte.com/cuba/30130-desmantelan-almacen-ilegal-dedicado-reventa-productos-construccion/

Sobrevivir a un solar habanero

Sobrevivir a un solar habanero
Poco se ha escrito de ese infierno dantesco
Miércoles, noviembre 23, 2016 | Jorge Ángel Pérez

LA HABANA, Cuba.- Se asegura con insistencia que el único vivo que entró
al infierno fue Dante Alighieri, pero eso no es del todo cierto. Tengo
el convencimiento de que yo también lo conocí y todavía estoy vivo. Al
menos eso creo. Supe del infierno en aquel solar habanero donde viví por
más de veinte años, y no porque me incitara Dios a visitarlo. Entré
allí, con algo más de veinte años, porque no me quedó otro remedio.
Nunca fui invitado, como Dante al suyo, para escribir un libro que lo
relatara; pero escribí, escribí muchísimas cuartillas en aquel lugar, y
dediqué a mi infierno todo un libro. Fue ese libro el que me hizo
regresar hace muy poco.

Se habían sucedido siete años desde mi salida cuando volví a traspasar
el portón enorme. De no ser por Rebecca, la traductora estadounidense
empeñada en trasladar al inglés mi libro En La Habana no son tan
elegantes, no hubiera vuelto jamás, pero ella había adelantado en su
traducción y vino para que trabajáramos, para despejar dudas. Hasta
entonces nos habíamos comunicado a través del correo electrónico, pero
ella precisaba más.

Algo había explicado de aquel palacete en el que, se dice —pero yo no
tengo la certeza—, vivió el conde de Almirez. En los mensajes le hice
saber del esplendor que pareció ostentar y de la hermosa herrería de la
balaustrada, del patio central y de las tres plantas del otrora
palacete; también de la destrucción que llegó más tarde. Pretendí hacer
notar, con palabras, los ahora dañados balcones, los salones tan
desvencijados. Escribí de columnas quebradas, de arcos agrietados, de
cenefas rotas, de cocheras y zaguanes habitados por aguas albañales, de
la madera que apuntala… Pero eso no bastaba. Ella quería mirar un solar,
quiso entenderlo.

Rebecca quiso conocer el lugar donde se tejieron las historias que
escribí. Intentaría imaginar allí a sus personajes; suponer a Gloria y a
Victoria en aquel espacio, sentir el traqueteo de las muletas de ese
Ramón que soñó con saltar, ayudado por una pértiga, la cerca que lo
separaba de la base naval de Guantánamo, aquel Ramón que terminó
deshecho en menudos pedazos después que un extremo de su vara activó una
mina. Ella quería mirar a Ovidio, el "héroe" de una guerra en África que
era, además, un pervertido. Rebecca ansiaba ver el solar donde vivió
Jorge Ángel, ese personaje que tomara el nombre de su autor, y llevar al
inglés cada una de las historias.

Habían pasado siete años desde que abandoné el solar. Y allí estaba otra
vez, sintiendo sus olores, el aire denso, "aquel aire sin estrellas" que
sintió el italiano en su averno, el más clásico de todos, pero que en
algo se parece a cualquier solar habanero. "¡Oh, los que entráis, dejad
fuera toda esperanza!", así pronuncié, como si leyera aquella
inscripción que miró el Dante a la entrada del infierno, y como él,
pensé en lo duro de la frase, pero ninguna me parecía mejor.

Solo quienes habitamos alguna vez en un solar sabemos ciertamente lo que
eso significa. La mirada desde afuera resulta pintoresca la mayoría de
las veces. Únicamente quien estuvo antes en sus "hórridas querellas",
quien escuchó las voces altas y bajas de la ira, puede entender cuánto
de infernal, cuánto de "suerte ignominiosa" se muestra entre esas
paredes. Poco se ha escrito en este país sobre los solares, poco se
habló de sus inmundicias y de la vida que llevan sus vecinos.

Parado allí, saludando a los desolados inquilinos que aún quedan, esos
que todavía no consiguieron un mejor lugar para vivir, se sucedieron los
recuerdos, y sentí pena, por mí, por ellos. Y volví a verme en la
madrugada poniendo un jarro pequeñito debajo de una pila, también
minúscula y casi pegada al suelo, para atrapar el agua que vertía en el
cubo y que subía después por las destartaladas escaleras. Parado allí
recordé a muchos de los vecinos echando en los tanques de basuras todo
cuanto evacuaron durante la noche. Recordé los olores, volví a
percibirlos. Pensé en Herminia, aquella maravillosa viejita a la que
quise tanto, avergonzada mientras cargaba su paquete putrefacto para
ponerlo en el tanque de basura. La recordé esquiva, sin mirar a los
madrugadores que ya andaban por la calle. Ella iba cada mañana con su
paquete en las manos, siempre con la cabeza gacha, quizá creyendo que si
mostraba la cara el transeúnte iba a descubrir lo que cargaba.

Subí las escaleras con Rebecca y le mostré el pobre cuarto de Herminia,
aquel al que se le quebró el piso alguna vez, a pesar de que no hiciera
otra cosa que hacer descansar el peso de su delgadez. Herminia quedó
colgando; una mitad en su casa, la otra en la del vecino de los bajos.
Ella pudo perder esa vez la vida y también después; y únicamente la
socorrió mi amigo, aquel que conocía de sus bondades. Nadie más se
interesó en lo que a ella le había ocurrido; solo mi amigo buscó al
albañil para corregir algo del desastre, y después pagó.

Y recordé, conté, de aquella vez que hablaba por teléfono sentado en mi
cama; era un cura amigo el interlocutor. En medio de la conversación
descubrí el goteo sobre el colchón y me exalté, le dije al cura que
Pedro, el de los altos, ya debía estar borracho y tirando agua. "¿Y
estás seguro que es agua?", preguntó el cura andaluz, y yo puse la mano
para oler luego: "¡Es orine!", chillé y colgué el teléfono, y subí, y
encontré a Pedro tirado en el suelo sobre un charco de orine, y miré
también al travesti, inquilino del borracho, que se emperifollaba para
salir a "luchar" mientras era emplazado por su macho, y no hice nada.
Sólo bajé, a fin de cuentas yo era el único que tenía un baño,
miserable, dentro de la casa, justo al lado de la cocina.

Creo que fui el único habitante del solar que pasó por la universidad,
pero no me exalté aquella vez que en la altísima madrugada golpearan a
mi puerta con tanta fuerza. Y apareció en el umbral aquella mujer alta,
rotunda y guantanamera que, sin ofrecer disculpas me interrogó. Quería
saber si yo hablaba ruso, y dijo que un barco de ese país había atracado
en el puerto, que las "muchachitas" que se alquilaban en su cuarto se
aparecieron con cinco hombres enormes, rubios y deseosos que no sabían
pronunciar ni una palabra en español. "Imagínate qué problema. ¿Cómo
diablos le van a decir que ellas lo hacen por dinero?" Cerré la puerta y
no le respondí a Francisca, pero pensé en aquella Francesca, la de
Paolo, a la que Dante también describió en su infierno.

Ahora, mientras escribo y sigo recordando esos días, pienso en los
muchos solares habaneros, esos pobres sitios repletos de violentos
contra ellos mismos, hartos de alcohol porque no les queda otro remedio,
y pienso en los violentos contra el prójimo, en los violentos contra
cualquiera, esos que crecieron en medio de la violencia y que suponen
que no hay otra cosa que los salve que no sea la viveza, la
intimidación, el crimen. Pienso en todos esos ladrones que habitan en
medio de tan insalubre hacinamiento, en esos que recogen cada mañana su
porquería para echarla en el latón de la basura, ante los ojos de todos.

Poco se escribió hasta hoy del infierno que son los solares habaneros.
Hace poco leí un texto del escritor Manuel Pereira, quien llevó a García
Márquez a mi solar de Aguiar 105. Allí vivía la abuela del cubano, y yo
supongo impresionado al colombiano con la miseria constatada. Gabriel
conversó con "La gallega", que así llamaba Herminia a la abuela de
Pereira, y la miró envolviendo picadura de tabaco con hojas que
arrancaba de su Biblia para hacer sus cigarrillos, la vio en medio de la
miseria de aquel solar que ahora está a punto de caer, que ya cedió en
muchas de sus partes, pero no tengo noticias de que el colombiano
escribiera después sus impresiones sobre el desastre de los solares en
La Habana.

Mucho habrá que escribir de esos espacios insalubres, de esos sitios de
muerte y desazón. Habrá que recoger el testimonio de los habitantes que
todavía sobreviven. Tendrá que hablarse de los que murieron sepultados
tras el derrumbe. Habrá que desacreditar a quienes miran con desprecio a
los que pasan cada uno de sus días en medio del peligro que significa
habitar en esas zonas de muerte. Habrá que indagar cuántos hicieron
estudios superiores. Con ellos hay que contar. Los solares son parte de
la nación. De eso sé, y por eso escribo. Yo soy uno de ellos.

Source: Sobrevivir a un solar habanero | Cubanet -
https://www.cubanet.org/opiniones/sobrevivir-a-un-solar-habanero/